¿Es acaso un valladar?,..
¿es una promesa de total entrega?,..
¿es una confianza plena?,..
es un acompletar de los silencios,..
de las miradas y algo más,..
Es una comprensión genuina a mi par,...
es un respetar de su acción e inclinación,..
es un acompañar,..
Es una entrega, es un ruego y no a el,..
a Dios solicitar, iluminar,...
Es una fe a ultranza,...
de que su mal ha de pasar,..
viernes, 19 de junio de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
Silencios,..
Con una pequeña
lámpara,..
quisiera alumbrar
a mi camino,..
para no tropezar,
una vez más,..
Alejarme de los
decretos,..
los espacios, los
reductos,..
de las formas y
las líneas, de los trazos,..
conducidos,..
por otras manos,..
Escuchar a mis
silencios,.., trepidar,..
¿en dónde?,..
¿cuándo?,.., sólo
esperar,..
confiar,..
Tiempos de antaño,..
Y fueron muchos
años atrás,..
olores y
colores,.., historias,..
de naftalina, de
amarillo congo,..
Señoras, veladas
dolientes, con reboso protegidas,..
clamando justicia,
sosiego, paz,..
un hijo
enloquecido,..
Eran los tiempos
de juglares,..
(yo no conocía la
palabra),..
de todo el tiempo
jugando,..
con carritos, con
palitos, con tacones, trompos,..
y huesitos, me
olvidaba,..
Era el tiempo de
las historias dantescas,..
de fantasmas, de
locos perversos,..
de brujas y
nahuales, me contaban,..
y que yo creía
mirar,..
Eran los tiempos
de voces dulces que cantaban,..
que reían y
jugaban,..
del hermoso amor
que germinaba,..
en inocente
corazón,..
Eran esos hermosos
tiempos,..
que ya fueron, no
regresan,..
pero que se me
quedaron, me marcaron,..
siento no poder
olvidarlos,..
De acostarse en el
alfalfar,..
de delinear un
borrego, un león en las nubes,..
imaginar,…
Era el tiempo
añejo, de la leche con nata,..
untada al pan, con
azúcar,..
saborear,..
Era el tiempo,..,
que el mundo sólo abarcaba,..
lo que mis ojos
podrían mirar,..
¿y mis sueños?,..
ellos, me hacían
volar,..
Vivir en México,..
Los escenarios que
se presentan son amplios y diversos, depende de muchos factores o elementos, la
edad, el origen, mi entorno familiar, mi proceso de vida, la familia que tuve, la
educación recibida, los valores transferidos, etc, hasta aquí no hay nada nuevo
o interesante, pero es notorio y evidente, que esta sencilla “percepción” no se
comprende de manera mínima, es como una real “ceguera”, lo grave es, que es
endémica, o sea que abarca a demasiada población y más grave es que a nuestros
gobernantes, eso no es algo que les interese mucho, ellos desarrollan un plan o
esquema de gobernar muy estándar, no varía mucho y mucho de su “background” o
soporte, es ancestral y que bien lo refería Maquiavelo y otros más, con la nítida
y resumida máxima: “el fin, justifica los medios”.
El hombre y su
circunstancia, decía Gasset y cantidad de pensadores, lo marcaban, que el
individuo está sujeto a la fuerza de la comunidad, no puede ir a “contrario
sensu”, pareciera imposible, desarraigarse de este destino manifiesto, se
comentaba en algún prologo, como Marx escribía el Capital, mientras su familia
se moría en una deplorable pobreza, enfermedad y muerte y en muchos hogares
mexicanos, en verdad que no escribimos páginas gloriosas, sino más bien, dignas
de aparecer en los más negros pasquines amarillentos de cerca de nuestra
comunidad, anunciados por los periodiqueros locales, que pasan por nuestras
colonias o comunidades, gritando: “vean y conozcan la historia de,….”
Yo sin pretender
ser un “escritor” (más bien sería un “pseudo-escritor”), aquí me encuentro
vertiendo estas líneas, en México podría estar en muchos lugares, dependiendo
como lo decía de muchos factores, atenuantes o promotores: en una cantina
tomando, trabajando (en un trabajo “x”), repartiendo droga, robando o buscando
embaucar a alguien, echando la “hueva”, viendo la tele, estar en la red
(Facebook, series, youtube, etc) “jodiendo a alguien” (mi gente), buscando
enamorar a alguna dama, etc., y sin embargo, me resuelvo escribir estas líneas,
¿cuál es mi circunstancia?, la verdad es que soy desempleado, queriendo sacar
adelante un micronegocio que no ha resultado, con problemas de fondo
patrimoniales (no tengo, decía mi familia, ni un quinto en la bolsa, o donde
caerme muerto), sin saber a ciencia cierta el futuro que me depara, queriendo
echarle la culpa a mi circunstancia y claramente, con sencilla lógica, debo entender y reconocer que esto no es factible, he sido yo el principal
responsable de la misma; ni mi familia, ni el gobierno, ni el destino, sino yo
he sido el principal promotor de toda la situación que he vivido o padecido.
Entonces, ¿para qué
escribir?, es un ¿mea culpa?, ¿tiene algún sentido hacerlo?; buenas preguntas,
yo mismo me digo (me hecho “porras”) y en verdad que no se bien a bien dar una
respuesta categórica, no obstante a manera de ello, quiero dar una constancia, un
testimonio de vida, y que eventualmente no se “deformen” ni mis hechos, ni mis
palabras, para que las generaciones que me sucedan, mis sucesores de vida,
sepan y conozcan, de primera mano, muchos de mis actos y percepciones,
¿verdad?, ¿mentira?, ¿quién la posee o la detenta?, cada persona la puede
ponderar o delimitar (a la verdad), en razón de muchos elementos: su visión,
sus constructos mentales, sus anhelos, sus “valores”, sus prejuicios, alguien
decía recién: “el que tenga oídos,.., oiga”.
Fuera de ello, si
creo que México y los mexicanos, una inmensa mayoría, en la actualidad y
futura, padecemos de una terrible injusticia, una enorme desigualdad, un abuso
constante, ¿de quienes?, de cantidad de personajes, demasiados yo diría (no
alcanza ya el presupuesto, por ello la alegría de encontrar nuevos yacimientos
petroleros), me da la percepción de un ser desvalido, despreciado, discriminado
de todos sus derechos individuales, proscrito ciertamente; sin derecho a una
vida digna, a un trato justo, a un empleo bien remunerado, a una perspectiva de
futuro, a la justa apreciación de sus capacidades, talentos, necesidades, etc.
México, es un gran
país, no sólo por su territorio, no sólo por la cantidad de sus habitantes, por
la enorme cantidad de recursos naturales (que más bien ha sido, el “motor” para
su conquista, sometimiento y robo) sino por el enorme “aporte” cultural de
todas sus comunidades, la riqueza de estas, los valores que tiene esta gente,
su apego a la familia, sus tradiciones, su alegría, su arte, su fe, su
capacidad de trabajo, sus hábitos; es pues incontable e inconmensurable, ni
siquiera hemos valorizado bien a bien dicho tesoro cultural (acaso sólo para
sacar “raja política y recursos) y luego de ello, no hemos querido crecer y
partir de allí, México, estado y nación “fallida” que no acaba de nacer y si no
nace, si no está, es que sus hijos (de la patria) se van, emigran, porque no
hay raíces que aguardar, cuidar y proteger, buscan sólo su sobrevivencia (no
morir) y lo logran, en verdad que sí, pero lejos de su patria, esos eminentes
sobrevivientes, se encuentran allende las frontera y como un icono y símbolo, “atraen”
a sus compatriotas, parece les dijeran: “ven para acá, ¿qué haces allá?,.., allá,
no hay nada, pura corrupción.
Bueno, hasta aquí la
dejamos, estas primeras líneas, saludos a mis compatriotas de todos los
lugares.
Ingeniería Política
Se dice mucho de la Ingeniería,
para bien y para mal, se han considerado muchos logros del mundo moderno,
atribuibles un tanto al uso o aprovechamiento de la Ingeniería, en cantidad de
ramas, pasando desde la construcción de grandes obras arquitectónicas, hasta
las que muchos legos no podrían saber: la ingeniería económica, la programación
lineal por ejemplo, pero así como se promocionan tales logros, se denosta y se
señalan grandes “pifias” de la ingeniería o de los ingenieros que la aplican,
en México, desafortunadamente, se han dado cantidad de casos, que se han
guardado como “leyendas” urbanas y que sólo se mencionan a manera de chiste,
sin saber a ciencia cierta, de parte del oyente, si es en serio o no, y muchas
veces, seguro que sí, es en serio.
Por otro lado, a pesar de que yo
no me titule de la Ingeniería, trabajé algunos años en un pequeño grupo staff,
con el rimbombante nombre de Investigación y Desarrollo, en verdad que mucho de
nuestro desempeño se venía acotando de muchas maneras y modos, por los defectos
propios de la organización a la cual servíamos, o bien de las capacidades
limitadas que podríamos tener, las personas que estábamos en dicha área, sin
embargo a pesar de estas sustantivas limitantes, acudí a cantidad de cursos y
si busque también “autoprepararme” en los temas asociados a nuestro quehacer,
que era en mucho, evaluar, promover cambios, estudios de proyectos (su
evaluación), mantener al área operativa actualizada, etc.
Con estos antecedentes, no es
raro entender, que desde hace tiempo yo venía pensando en lo siguiente: ¿cómo
trasladar las herramientas de que hace uso la Ingeniería o la administración
moderna, a efecto de ser aplicables en la política?, entendiendo que la
política, es el medio de conjugar esfuerzos de una población delimitada.
De allí unas pesquisas, o
semiplanteos:
1. Valores de guía. En la administración hay una idea de fondo,
substancial, lo que busca es: su preeminencia, que tacita o explícitamente,
asocia lo referente al termino, ganancia
o utilidad, como idea principal, como guía y se considera de allí todo un
tratado, que si la utilidad debe ser de tal magnitud, que si la empresa debe
tener cierto apalancamiento, que las razones financieras, que los índices que
deben corresponder a dicho sector marcan, etc. etc.
2. También la administración, no ha evitado el
considerar, los proyectos que no tienen de fondo o guía la utilidad y se han
dado desarrollos para evaluarlos, desde las perspectivas diversas que se
pudieran considerar, pero en verdad, por los pobres resultados evidentes en lo
público, creo que han adolecido de una atención muy bien cuidada y precisamente
por la falta del estimulo o incentivación económica, y parece ser que sólo el
ciudadano, que recibe los “resultados” de la gestión pública, es el más
interesado en que esto cambie.
Es entonces, que dadas estas dos premisas,
se plantea lo siguiente:
·
Creo en definitiva que se debe formular la agenda inicial, ¿en base a qué?,
nuestros gobernantes de “largo colmillo”, ya han sabido plantearla desde hace
mucho, mucho tiempo, aunque considero que sus guías rectoras no han sido nada
buenas para los ciudadanos que los llevaron al poder, podríamos quizás delinear
algunas de ellas, casi por default:
o ¿Cómo permanecer el
mayor tiempo posible, viviendo del presupuesto?
o ¿Cómo engañar al
mayor número de votantes?
o ¿Cómo “robar” sin
caer en la cárcel?
·
La agenda propuesta (la que conviene al ciudadano), más bien tendrá las
siguientes guías:
o ¿Cuáles fueron los
motivos y razones que buscaban los votantes para llevarme al poder?, digamos
que dichas razones son las prioritarias y que en México, no hay que ser un mago
para saberlas: acabar con la corrupción (enorme tarea, que pasarán muchos años
para ello, se requieren demasiados elementos), acabar con la inseguridad (y no
es con más policía, es reconstruir el “tejido social”, lo cual implica: empleo,
mayor educación y esto no significa más escuelas necesariamente, ya que
nuestros maestros van seguido a huelga, etc), obvio, más empleo.
o Y amen de la agenda
solicitada por la población que ya sería mucho que se cubriera, ¿Qué más
hacer?, ¿Dónde desarrollar más?, ciertamente cada región del país tiene una problemática
en particular, “cuellos de botella”, la evaluación de ellos si es
multidisciplinaria, muchos profesionales, no tendenciosos (por querer llevar
agua a su molino), tendrán que propugnar los temas y su significancia, serán
multidiversos y ya planteados, le tocará al gobierno, formular su plan de
desarrollo, y que dicho plan no va encaminado al tiempo de la administración
(tres años por ejemplo), sino que obedece a un real y verdadero desarrollo de
la región en particular, dicha agenda en verdad es muy versátil y si deveras
requiere de mucho tino y sensibilidad, ¿temas?, muchos: la procuración de
justicia, la corrupción, la violencia, la educación, el empleo, la inseguridad,
el desarrollo, la protección de la ciudadanía, del niño, de la mujer, del medio
ambiente, del empleo, etc., luego del plan, checar los “sensores”, los
parámetros, en México, el gobierno en turno, crea sus propios índices y parámetros,
sólo hay que escuchar un poco, todo lo que dicen nuestros actuales dirigentes,
y que solo repiten viejas y añejas practicas, pero que en esencia, al ciudadano
común le significan, mera palabrería y no ve, no “siente” los resultados en su
casa, su entidad, región o país.
Este
pues es un primer trabajo, muy austero, humilde o pobre, pero creo que es
necesario que todos aquellos que quieran ver un cambio sustantivo en México (o
en el mundo), tendrán que aplicarse, en la medida de sus recursos, en ello, y
no esperar que sólo “picándole las costillas” a los políticos, o burlándose de
ellos (tienen una enorme “concha” de armadillo) ya se hace mucho para ello, mis
saludos y abrazos para ustedes (lector anónimo, ciudadano).
miércoles, 17 de junio de 2015
Dulzura,...
Somos leves momentos, somos,..
ráfagas de polvo y viento,..,
somos,...
recuerdos, pasajes idos,...
un eco,..
Y la vida sigue,.., camina,..
se derrama, estila,..
Risas, voces, llantos, miradas,..
se renuevan los cantos,..
El amor que olvidaba,..., renace,..
florece,..., vierte todo su color,..
calor que abraza,..
Tenue calma, subyace,..
en verdad tan quieta,..
La suavidad del alma,...
Sobrevolando,..
En allanado libre,..
ver el paso caminante,..
trasponiendo a la historia, el
lenguaje,..
los nimios constructos, de retórica,..
de majestuosos edificios,.., de
pilares,..
de verdades superlativas,..,
invasivas,..
extenuantes,..
Se abre la interrogante, una leve
duda,..
¿que hay detrás?,.., ¿do' su
origen?,..
¿cuanta su altura?,..
Comprensión de todos los tiempos,..
los requiebros,..
los clamores del alma,..
sus inclinaciones,..
su justicia, su apego al amor,..
rebasando a la desdicha,.., aquella
duda,..
En verdad vislumbrando,..
el destello, la luz del amor,..
su advenimiento,..
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