“Buenos días (o tardes), mi nombre es Juan Pérez y vengo a informarles al respecto, del “manejo” de las emociones (obviamente las mías, no las de otros), ello es como el juego del balero, una persona no diestra en ello, intenta e intenta no una vez, sino muchas (hubiera dicho miles dada mi inclinación a la grandilocuencia) y no ha podido, insertar el palito en el balero y no pocas veces se ha golpeado la mano y casi se ha descalabrado la cabeza y ha pensado muy en serio el abandonar sus intentos, por riesgo a que suceda (el descalabro), una persona que “maneja” sus emociones es como aquella que ha aprendido acerca del juego: dar vueltas al balero con cierta “cadencia” y en determinada inercia, dar el jalón o tirón “leve”, que permita girar al balero hacia arriba y no muy rápido, para darle tiempo al jugador de colocar el palito en el lugar donde se ha de insertar el balero,…y muestra el ejemplo, el evento y el “candidato” observa maravillado dicho “milagro”,…, así sucede pues,…, porque es una pena y es muy lamentable que una persona que no controla sus emociones (sus impulsos), le dé rienda suelta a estos, y “maneje” a un país, una comunidad o una familia o grupo pequeño,…, y hay quien dice que es “conveniente” no reprimir a las emociones, que esto es lo más “sano”, vaya cosa, no por tener instintos “x” (asesinos, violentos), se debe uno permitirlos (no controlarlos),…
Bueno hasta aquí, este llamado,…
