En algún lugar del mundo, una persona hablando con un público, una audiencia, de día o de tarde (no importando la hora), “hablaba” a la fila, por ejemplo en un centro de salud,…
“Buenos días (o tardes), mi nombre es Juan Pérez y vengo a informarles al respecto, del “manejo” de las emociones (obviamente las mías, no las de otros), ello es como el juego del balero, una persona no diestra en ello, intenta e intenta no una vez, sino muchas (hubiera dicho miles dada mi inclinación a la grandilocuencia) y no ha podido, insertar el palito en el balero y no pocas veces se ha golpeado la mano y casi se ha descalabrado la cabeza y ha pensado muy en serio el abandonar sus intentos, por riesgo a que suceda (el descalabro), una persona que “maneja” sus emociones es como aquella que ha aprendido acerca del juego: dar vueltas al balero con cierta “cadencia” y en determinada inercia, dar el jalón o tirón “leve”, que permita girar al balero hacia arriba y no muy rápido, para darle tiempo al jugador de colocar el palito en el lugar donde se ha de insertar el balero,…y muestra el ejemplo, el evento y el “candidato” observa maravillado dicho “milagro”,…, así sucede pues,…, porque es una pena y es muy lamentable que una persona que no controla sus emociones (sus impulsos), le dé rienda suelta a estos, y “maneje” a un país, una comunidad o una familia o grupo pequeño,…, y hay quien dice que es “conveniente” no reprimir a las emociones, que esto es lo más “sano”, vaya cosa, no por tener instintos “x” (asesinos, violentos), se debe uno permitirlos (no controlarlos),…
Bueno hasta aquí, este llamado,…
¿Existen padres perfectos, madres?,…
No, es definitivo, no existen, solo padres típicos, convencionales, digamos “estándar” solamente, con sus grandes limitantes, fallas, carencias: prejuicios, fobias, irracionalidad, “mitos” heredados por generaciones, pueden ser indiferentes o invasivos,…, muy mal educados, o muy groseros y “x, x”, etc., pero al igual que los padres, los hijos, la “descendencia” no podría ser de otra manera, “ergo”, la “perfección” es un gran mito, pues esta en el humano es inalcanzable, imposible de lograr y resulta ser entonces ilógicamente, motivo, razón de determinada exigencia (de los demás), de medida, o “tasa” infranqueable, pues nadie puede lograrlo, no hay un padre ideal o hijo igual ideal,…, acaso habrá vestigios, rasgos de amor, eventualmente (no siempre), de cierta caridad, de bondad, de algo de comprensión, de calidez, de una parte hacia otra, pero no siempre y sin saber que mecanismos tienen que desplegarse para ello, pero a veces pasa, sorprendentemente,…
Razón y prejuicio,…
(verdad vs mentira = no verdad),….
Si, apenas tenemos un tiempo,…
para dejar a nuestra alma sola, sin algún abrigo,…
si, tenemos tan poco, debíamos de saberlo,….
Es muy fácil “abandonarnos” hacia el tiempo,…
y dejar que la historia ella nos juzgue, si quiere, si lo desea,…
pero sabiendo que nuestra “alma”, se bifurco de menos una vez,…
no podemos clara, amorosamente, permitírnoslo,…
va,…
Este mecanismo de razón y de prejuicio, igual no podría hacerme “dueño” de tal atributo o mecanismo humano, estoy convencido que muchos antes lo mostraron; Carl Jung, mismo Freud y tantos más,.., no obstante, su relevancia = su valor, es significativa hoy día (y lo ha sido siempre, pero igual yo no lo veía),…
El ser humano, “pensamos” así, existe una necesidad imperiosa de “comprender” (de abarcar, de entender) al mundo y básicamente al ser humano en general, y a nuestra gente próxima en particular y por esta motivación tan fuerte de comprender lo que “acontece” en nuestro entorno muy inmediato (los seres que nos rodean), “modelamos” y ¿con que?,…, con aquello que tenemos a la mano = recursos a que podemos acceder,… y el fin es, “COMPRENDER” = abarcar, entender mi realidad,…, quizás allí es donde intersectan los estereotipos y arquetipos (https://search.brave.com/search?q=estereotipos+y+arquetipos&source=newtab&summary=1&conversation=08e2356299ba5f7492f85289bafb1a844390
Arquetipos son patrones universales de la psique humana, propuestos por Carl Jung, que representan formas fundamentales de comportamiento, emociones o símbolos presentes en todas las culturas. Son modelos profundos y simbólicos, como el héroe, la madre universal o el trickster, que generan una sensación inmediata de familiaridad y permiten una conexión emocional profunda sin necesidad de explicación. Están arraigados en la memoria colectiva y pueden evolucionar con el tiempo.
Estereotipos, en cambio, son representaciones simplificadas, superficiales y generalizadas de grupos sociales, que se basan en prejuicios o clichés. Ejemplos comunes incluyen "la rubia tonta", "el deportista sin cerebro" o "el villano malvado". Aunque pueden ser positivos o negativos, suelen ser reduccionistas, poco realistas y se usan para etiquetar sin profundidad, lo que puede perpetuar sesgos y limitar la complejidad humana.
La clave está en que los arquetipos son herramientas profundas y universales para la narrativa y el diseño, mientras que los estereotipos son clichés que debilitan la autenticidad si no se manejan con cuidado).
Todo es pues a que “modelos” perseguimos o nos afianzamos para evitar el miedo, la incertidumbre, el vacío (desde cuando el ser humano “cae” desde el vientre) o de la no certeza, o la “lógica” (de aquello que “justifique” nuestra conducta, nuestro apego, nuestra razón o sin razón, “te pegue porque te quería”),…
Y, ¿se puede “erradicar” esta falla notable?,…., desafortunadamente al parecer esto no es posible, en el diario acontecer, el ser humano, no tiene actualmente otro recurso, logra un conocimiento (percepción) de su entorno y de los seres que le rodean, “modelando” según sus “habilidades”, sus “diseños”, su experiencia, y desde allí pueden aparecer claramente sus apegos y la “calidad” de los mismos,…, su profundidad o su necesidad imperiosa de cubrirlos o de llenarlos (proyección),…
Por ello es lógica tanta contradicción, tanta “falla” de la matrix, los supuestos no se cumplen a cabalidad, y constante esta proyección o expectativa no sucede,….