lunes, 23 de marzo de 2026

Mis viejos,...

Fue muy bueno verlos, pues me recordó lo frágil que es el ser humano, y que la vida, ella se nos escapa casi como un suspiro y que nos quedamos muy “quietos” sin saber con claridad, que nos pasó, que nos aconteció,…

Dice la canción de Piero….

Es un buen tipo, mi viejo
que anda solo y esperando
tiene la tristeza larga
de tanto venir andando

Yo lo miro desde lejos
pero somos tan distintos
y es que creció con el siglo
con tranvía y vino tinto

Viejo, mi querido viejo
ahora ya camina lerdo
cómo perdonando el viento
yo soy tu sangre, mi viejo
soy tu silencio y tu tiempo

Él tiene los ojos buenos
y una figura, pesada
la edad se le vino encima
sin carnaval ni comparsa

Yo tengo los años nuevos
y el hombre los años viejos
el dolor lo lleva dentro
y tiene historia sin tiempo

Viejo, mi querido viejo
ahora ya camina lerdo
cómo perdonando el viento

Yo soy tu sangre, mi viejo
soy tu silencio y tu tiempo
yo soy tu sangre, mi viejo, yo
soy tu silencio y tu tiempo

Yo soy tu sangre, mi viejo
soy tu silencio y tu tiempo

Hermosa canción y yo diría bastante exacta,…, sobre la vieja o el viejo (quienes hayamos llegado),…

Ya no escribo mucho, ¿se me acabaron los temas o la “vida” me ha zarandeado severamente?, quizás ambas, pero igual sucede que he perdido “concentración” (se me olvidan las cosas), en un momento algo llama mi atención y pienso debo hacerlo y en segundos prácticamente, se me olvida, ya no recuerdo que fue lo que tenía en mente decir o hacer, tengo que recapitular para ver si recuerdo aquello que olvide, las ”ideas”, no se diga,…, son terriblemente volátiles,…

Verlos, observarlos, escucharlos, “soportarlos”,…

Es un algo necesario, reivindicatorio, ¿acerca de qué?, quizás acerca de los sueños, fantasías y mitos (que concebimos como verdades totales, absolutas) y que al tiempo ya aterrizaron en una “sorprendente” realidad, dada nuestra fantasía anhelada y que no correspondió, notablemente con nuestra realidad, con nuestros frutos,…

Recordar, si que nuestra generación (los que nacimos en los años 50s o 60s), fue altamente bendecida, porque prácticamente la “evolución moderna” de nuestra sociedad humana, la “vimos” pasar ante nuestros ojos y quizás la “vivimos” o escenificamos voluntaria o involuntariamente,…, e igual fuimos “testigos mudos” de su “derruir” moral, ético, político y social,…, hoy nuestros hijos y nietos ya no ven esto con ninguna “claridad”, se han hecho adictos a una “verdad” a ultranza, invulnerable, granítica, imposible de traspasar o cuestionar, por ello no es extraña la guerra y tanta violencia, porque no hay matices, solo súbditos sin consciencia (porque no pudieron gestionarlos en su interior, les fueron “implantados”) y hoy observamos pues como nuestra sociedad y gente, que no sabe qué hacer con claridad, ¿dónde participar, adonde integrarse, que acción o acciones debe seguir, etc), si de algo puede hacernos responsables la “historia”, es de haber sido demasiado “tibios” (si), falta de rigor en los límites de nuestra etnia o comunidad, pero igual puedo decir, que el ser humano es así, “libre”, “autodeterminado”, caótico, sin guía,…, y que nosotros los viejos realmente no podíamos “bajarnos” del mundo, sus “fallas”, sus “glics” o inconsistencias,…

Ya,…me despido por hoy,…, mis viejos (yo mismo),….