Y si, es necesario,…
amar al ser humano, en todas sus facetas, sus caras y rostros,…
sus indulgencias, sus críticas, sus pesares y sus fallas,..
con su cara doliente, soberbia,…, burlesca,…, o pagado de sí mismo,…
o de niño, o de bebe,…, o de joven, o de gente madura, y ya de viejo y en la memoria cuando ya no esta,…
Y habría que amar todas sus cicatrices,…, sus discordias, sus desencuentros,…
sus paradojas,…, sus perdidas, y su mal y su bien,…
habría que amarlo pues,…, entenderlo, comprenderlo,…
añorarlo y disculparlo muchas veces (alguien dirá demasiadas),…
Que bonita su infancia,…, cuando el niño ríe sin nada de restricciones,..
muy espontáneamente,…, sin medir nada, sin calcular nada,…
tan solo expresa lo que siente, sin restricción,…
Y en la juventud,…, esa etapa rosada, bella, donde se conoce y reconoce el amor, la pasión,…
y donde seres apenas niños, no dimensionan todo su poder seductor, su belleza física, emotiva,…
sus “altos” ideales de cambiar al mundo, de renovarlo,…
Su mundo tan lleno de narcisos, hermosos, realmente hermosos, hombre y mujer,…
Y luego el adulto que apenas entiende y acepta la “tarea” que le impone el deber,
la obligación de conducir a otros seres que “dependen” de el o de ella,…
y las respuestas que no tiene, pero que no puede decir que no las posee,…
Y por fin, el viejo que ve muy pronto su fin,…, y que le duele,…, no haber,…
amado lo suficiente,…, no haber tenido el valor suficiente,…, la energía
para trascender,…, sus miedos, sus indecisiones,…
Y se masacra, se pulveriza,…, acerca de,…
y por esto y mas,…, habría que amar al ser humano,…
definitivamente,…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario