Hoy actualmente somos rehenes en esta sociedad, casi que no podemos sustraernos a este maremágnum de objetos y sujetos que van en una determinada dirección (que a “alguien” conviene), la filosofía es ciertamente superficial, “corta”, limitada, tiene que ser “expedita” “acorde” a un determinado precepto o causa, ¿y los gobiernos?, son solo los titiriteros que mueven sus hilos en esa determinada dirección, hacia esos intereses que no objetan, no contravienen, ¿por qué?,…, porque de hacerlo “perderían” su poder, su influencia, sus privilegios,…
¿Y los medios?, solo sirven a esos propósitos, a esa agenda,.., ¿y si no?, serán silenciados plenamente, los voceros o las voces discordantes,…, no tendrán cabida en este “mundo ideal” (“El mundo feliz” de Aldous Huxley), donde los individuos son enajenados, alienados con el recurso del “soma” (para “dormir”),…
¿Es el arte (cualquiera este sea), un “recurso” para la liberación individual del ser humano?,…
En verdad, lo creo, es el único que puede “integrar” al ser humano (en lo posible), pues es tan simple como, ¿me gusta o no me gusta?, ¿me agrada o algo me inquieta?, ¿me integra con los demás, y puede realmente agruparme con “alguien” (comunicar = empatizar)?, el “lenguaje” del alma, a través del arte, es una medida real revolucionaria, donde el individuo puede argumentar, decir lo que le venga en gana decir o cuestionar, no importando los cánones, las “corrientes”, del buen decir o comunicar,…, la academia,…, las diversas “escuelas”, la ética, la estética tal o cual,…, solo importa que cada vez el individuo vaya “mejorando” en su arte expresivo,…, que pueda ser más claro, más definido, ¿para quién?, claro que en principio para el mismo, y cuestionarse, ¿esto es lo que he querido realmente decir, manifestar, o aun me falta?,…
¿Cuándo acabara esto?,…
Creo, afortunadamente, que ello no tendrá un fin, estaremos pues en la palestra, en el escenario de ese mundo construido y deconstruido, tantas veces como sea necesario,…
Ya, abrazos,…






