Por solo justicia, habría que buscar “liberarse” de estas cadenas simbólicas que casi siempre nos “devalorizan” como seres humanos, con valor ya inherente, “per se”, intrínseco, porque por el simple hecho de “existir”, el ser humano ya “vale” como ser que debe ser cuidado, protegido y a la vez ser escuchado y tomado en cuenta, y permitirle su expresión, el ser escuchada su voz, sus necesidades, para buscar su resolución o bien que “el (o ella)”, pudiera entender (comprender) que limitantes pudiera haber en su exigencia y en su solución, pero bases éticas, sustentadas en valores ciertos (no falsos), universales y no argumentación maniquea, degradante o que “sirve” a poderes de sujeción o de control (difícil escapar de esta figura).
Bueno hasta aquí estos esbozos, abrazos mi gente.
