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sábado, 4 de abril de 2015

Dios, Fe, religión,.

En verdad que empiezo a escribir, casi sin ganas de hacerlo, sin embargo lo hago porque he tenido mucho tiempo pensando en ello, ahora ya no solicito las múltiples recomendaciones y consideraciones del caso (tema controversial), solo digo que quizás es que no puede uno substraerse de la vorágine, del tema en boga, yo difícilmente lo hago, soy exageradamente muy lábil, me dejo llevar por la corriente, pero allí acaba toda correspondencia. Hoy quisiera abordar el tema con mis escasos recursos, en absoluto me considero un erudito en el tema, más bien un párvulo, una persona con muy pocas referencias, he escuchado a personas ampliamente doctas (a mi así me lo han parecido) desarrollar esta temática, llevando cantidad de referencias, análisis y encuadres, mis respetos para todos ellos, vale todo su estudio y entrega a tan inquietante y fascinante tema. Más bien lo que deseo plasmar son mis pesquisas o parciales conclusiones (no hay una verdad absoluta) sobre el particular, compartir estas para definir mi postura y que conozcan de primera mano cuales son mis creencias y lo que considero al respecto, ¿qué si algo importa?, en verdad que no lo sé, pienso que los que escribimos o pretendemos hacerlo, lo hacemos como un ejercicio público de libre manifestación, de expresión y al menos yo no sé si ello mismo tendrá alguna clase de eco en alguien que nos pueda leer con determinada atención y apertura, sin embargo lo emitimos con el firme ánimo de que así sea, bueno, ya proseguimos.

¿Existe Dios?,..

Pregunta fundamental que desde que me acuerdo quise darle una clara respuesta; yo fui educado en la religión tradicional católica, mis inicios se remiten al hecho de que era obligado a acudir al catecismo donde aprendíamos a rezar con el método de repetición (como merolicos), para poder desarrollar los rezos convencionales y también dar la respuesta pertinente en caso de las preguntas que pudiera hacernos el padre en la evaluación de nuestra primera comunión, las clásicas: ¿qué es la divina providencia?, ¿qué es un dogma de fe?, y cosas por el estilo; debíamos dar una respuesta cien por ciento asertiva (para eso nos preparaban), luego los cuentos, las historias que nos contaban y las canciones que aprendíamos, pero lo fenomenal para mis escasos años, era el “bolo” que arrojaban en los bautizos, éramos una bola de chiquillos rodeando al padrino: “bolo, bolo, padrino”; él se veía forzado a echarlo (monedas de diferente denominación que arrojaba al aire para todos los chiquillos que allí estábamos), y con el producto de la pesquisa, consecuentemente la compra de los sabrosos helados en la nevería. En verdad que creo, que eso es a lo más cerca que he estado de los ritos religiosos, ya que no me casé por la iglesia y poco acudí a la misa convencional cada domingo y de verdad que diría que casi no me confesé en toda mi vida ante un padre, asumiendo los reales pecados, no los convencionales que se dicen en forma genérica.

La escuela jugó una parte importante en mi escepticismo a la creencia de Dios, la Fe y la religión, en cualquiera de sus formas, como hijo derivado de una familia “disfuncional” en que los “valores” eran algo nebuloso, nada claro (al menos para mí), me fui por el lado fácil, buscar afanosamente la empatía de seres y personas que pudieran estar sintiendo lo mismo que yo: rencor, coraje, sentimiento de injusticia, sentimiento de degradación, rebeldía, etc. y claro que les encontré, en el medio más cercano a mi casa, nos parecíamos tanto, éramos en ese tiempo un soberano “desmadre” (que no hacíamos en nuestras correrías), la adrenalina corría constante por nuestro cuerpo cuando huíamos despavoridos por una travesura, que muchas veces no fueron cosas menores, pero en ese tiempo, poco nos importaba, lo que nos impelía era el “desmadre”, sólo eso importaba. Luego por otro lado la escuela, iba haciendo su gradual y profundo trabajo, escuchar las historias del maestro en primaria, que si en la prepa hacían esto y lo otro (puras tonteras, que faltaban a clase, por ejemplo y cosas por el estilo) y creer que el arribar a la escuela sería como un paraíso de inefable permisividad por el hecho de ser jóvenes (el joven puede equivocarse en su búsqueda, le está permitido); creo esa mezcla me hizo proclive hacia las ideas propias del socialismo, sea: “la religión el opio de los pueblos”, “la filosofía es para transformar la historia y no para interpretarla” y cosas parecidas; teníamos como “mochos” a las personas que podían mostrarnos, un leve o mínimo destello de algún tipo de rito que oliera a religión, éramos hipersensibles a todo aquello que oliera a religión y había realmente una aversión  terrible hacia ello, una total cerrazón ante cualquiera que pudiera darnos tan siquiera un viso de lo mismo, había un rechazo absoluto y pleno.

Entonces tuvieron que pasar muchos años para mí, para comenzar a reconsiderar este tema, que yo creí resuelto hacia tiempo, ello llegó cuando hice crisis en mi matrimonio y con la alta responsabilidad de conducir a una familia, mi escasa fe y mis carencias económicas me llevaban a estados ciertamente muy lamentables en que “escapar” por la puerta falsa no era algo imposible, en esas magras y terribles condiciones fue que yo tuve varios “despertares”,  ahora no podría afirmar si eran o no alucinaciones, dada mi condición moral y espiritual, pero de que me cimbraron definitivamente si que lo hicieron, sólo quisiera comentar dos eventos que pudieron conmoverme, uno de ellos al salir del metro de la ciudad de México, un niño de brazos se accidentó en la escalera automática y sangraba de alguno de sus dedos, e iba diciendo: “papa, papa, papa”,.. de repente no sé ni cómo, se me vino a mí la imagen de mi hijo el mayor y empecé a sentir un gran y profundo pesar (fue como si se abriera mi conciencia por muy escasos segundos) y sentí un terrible dolor en el pecho que no podía controlar, quería llorar, llorar desconsoladamente, y no podía parar, decidí salir y buscar a una iglesia para confesarme (no lo logre, no había servicio), decirle a Dios en su casa, abjure de ti, te pido perdón,… De verdad que este evento aún que lo recuerdo a la distancia de muchos años, logra conmoverme todavía; otro hecho que me pasó fue una vez que recogía a mis hijos de la guardería y los llevaba a casa, el sol ilumino para mí el paisaje, era de tarde y acababa de llover y prácticamente yo sentí que esa bella tarde se introducía por mis ojos y sentí una bendita paz y quise llorar, pero de alegría, fue una hermosísima experiencia, inefable. Así pues con estos eventos (no sólo ellos, mas me pasaron) es que mi perspectiva comenzó a cambiar y me convertí en una persona que buscaba, que anhelaba encontrar a la fe, mi “padrino” de aquel entonces me decía: “a Dios no hay que entenderlo, tan sólo hay que escucharle, es como un sonido que se percibe, como un murmullo (y se colocaba la mano en la oreja)” y busqué, busqué por muchos años, estuve adscrito al movimiento de los grupos de autoayuda por 15 años aproximadamente, haciendo de todo: ahijado, padrino, servicio, lectura, escritura, tribuna, cuarto paso, etc. cantidad de cosas que hice, ¿y mi casa?, ¿mi profesión?, ¿mi persona?, ¿mi familia?, bien gracias, decía mi madre: “candil de la calle, obscuridad de su casa”, tuve que entender ello  luego de todo esto, ubicado en Querétaro viviendo en condiciones muy precarias y casi terminando mi relación con la que fue mi esposa, tarde comprendí que “ninguna” dependencia humana, sea esta: un movimiento, religión, un conocimiento (me recomendaron cantidad de gurús: Krishnamurti, por ejemplo, Khalil Gibran en un tiempo yo leía), una creencia, una pareja, harán por mí, lo que yo no haga y que todos ellos sólo serán tan significativos e importantes en la medida de su apreciación, valoración y aplicación, pero sólo serán “recursos” para nuestra vida, no podemos hacer que Freud nos dirija en todo por ejemplo (ironía), dado que ya mas consciente después de muchos años, pude ver personas que prácticamente por sí solas (sin ninguna filia o apoyo), habrían construido su vida, con sus “asegunes”, pero habían salido adelante, ¡bravo por ellas!,..

Hoy, ahora, entiendo que Dios no es algo que yo concibo, Dios, la energía, la luz, el orden, el mismo caos, la entropía, las leyes físicas o espirituales, ya existían antes que yo (el ser humano), que me adhiera o no a esa creencia es mi prerrogativa, mi voluntad y mi ejercicio y que en la medida que lo haga corresponderá la fe que pueda detentar y ejercer, ¿cuánta fe?,.., la que yo requiera para: vivir mi día a día con cierto grado de bondad y caridad, con humildad, con aceptación, con cierta ingenuidad hacia al futuro, con tanto amor como pueda dar y recibir, y en verdad debo confesar que ahora no me siento adscrito a ninguna religión (ninguna), por una simple razón, todas dicen lo mismo: “esta es la real fe y las demás, todas son una mentira, una falacia, el camino cierto está en nuestro camino” y me suenan tanto como los políticos mexicanos que deveras digo no gracias, tengo fe en Dios, pero las religiones y sus guías (casi todos), no logran convencerme de esta terrible segregación: “cree con nuestra religión y serás salvo, sólo así”, esos determinismos absurdos y absolutos no los puedo digerir, de verdad que no.

Bueno ya termino este vericueto, se los dejo para que algo mas me conozcan, ¿para qué?, no lo sé, quizás para aquel que pueda verse un tanto reflejado (como en lo grupos) con este testimonio (escueto, cortado quizás o tendencioso, porque así me conducía mi inconsciente, que se yo), gracias por haber leído hasta aquí.

Hermosa vida para usted,..


martes, 24 de febrero de 2015

Sobre la creencia,..

(unas palabras)

Primero que nada y casi siempre asociado a estos temas polémicos, quisiera decir anticipadamente lo de costumbre: “es sólo mi opinión, mi creencia, necedad o convicción” y que en realidad no busco convencer a nadie de ella, tan sólo busco expresarme en este sentido, para que ustedes sepan exacta y nítidamente, cual es mi postura en el tema. Mi pretensión no es buscar seguidores, formular un movimiento, una guerra, un partido, o cualquier cosa lejana o cercanamente parecida.

Ya ahora estoy convencido que muchas veces la “grey” busca crear un perfil que moldee a la comunidad y en verdad, en la actualidad, yo no creo que valga la pena ninguna creencia, fe, guía o arquetipo, que gobierne la voluntad que debiera ser plenamente autónoma (aunque se “equivoque”) y que el hombre debe ser plenamente libre para ser, decir o hacer, o no hacer, lo que le plazca o venga en gana (obvio que tengo la percepción del ciudadano común y corriente y no un “enfermo”, aunque dicho calificativo o evaluación a veces provienen de personas que tampoco están debidamente cualificadas y no lo planteo desde el sentido científico o profesional médico exclusivamente, sino de que aun con los estudios y práctica, ellos no tienen los suficientes “escrúpulos” y sensibilidad para entender y coadyuvar adecuadamente al paciente o persona desviada, enferma o diferente).

Alguien en días pasados hacía el planteamiento de que ¿qué es lo que no cambiaría por dinero?,.. y considero que muchas veces (desde mi propia estatura y valor) la expresión del sentir sobre un tema tan importante como la creencia o similares, es muy necesario y substancial el hacerlo (por razones propias y por situaciones que han sucedido y parece que seguirán presentándose, en México y en otras latitudes), por tanto, para que justamente mis conocidos, puedan discriminarme de algún modo, porque no correspondo con sus inclinaciones de fe, religión o dogma; cualesquiera que ellas sean, son respetables para mí.

Actualmente yo tengo una creencia que no se engloba en una determinada religión, trataré de explicarla (a ver si puedo), pero con el único motivo de decir mi real sentir, deveras que:

1.       No busco “convencer” a nadie de mi “verdad”, soy de la idea de que cada quien debe formular su propia postura sobre temas tan torales como este.
2.       Tampoco busco “alguien” que me oriente, me guie o me conduzca al precioso edén, o un profeta o un mesías; con el debido respeto para aquel que así se considere (un bien un simple guía al menos), decimos los “viejos” (en próximos días cumplo 60 años), seguí y perseguí a tantos lideres deveras, que ahora sé que tan sólo, dice alguien aquí en Autlan: “te estabas haciendo pendejo”, porque al cabo del tiempo, trabajo y fe aplicados, nunca de verdad lograba lo que yo necesitaba o requería, para mi realización como un ser humano: felicidad, vida, desarrollo concreto, etc. Regularmente nuestros iluminados “guías” tan sólo buscan el empoderamiento, la vanagloria, el poder o el dinero (y ello aplica en verdad para todos los guías, de cualquier índole y en cualquier nivel) y para nada se consideran mis necesidades y aspiraciones como “mas-media” = “la plebe” (palabreja traída del socialismo y que por cierto algún tiempo lo seguí, la frase categórica socialista: “la religión es el opio de los pueblos”). Actualmente creo que los pensadores de todas las ramas, creencias y posturas, pueden conformar un mosaico multicolor y multivalente, que pueden aproximarse ciertamente a la “verdad” en sí, ya que estoy convencido, que el ser humano tenemos la tendencia de contar con una vista o percepción harto parcializada, ¿por qué?,.., por infinidad de razones o motivos: ignorancia, temor, clichés, arquetipos, estereotipos, conveniencia, pereza, orgullo, etc., por decir unos cuantos.
3.       Creo en definitiva, que no es forzoso que leas este escrito, (son demasiadas letras), mi pereza a veces me gana, cuando veo un mamotreto como este y digo (para mis adentros), “para que tanto “rollo”. Pues entonces, tienen la libertad de abortar esta lectura, en cualquier momento que lo deseen y no les plazca algo o les resulte netamente deleznable, peyorativo, redundante, aburrido, perverso, inculto, bajo, ruin o de mala calidad, por decir lo menos. Tómense todo el derecho de no leerlo, si consideran que puede causarles un malestar de cualquier tipo.
4.       Tampoco les pido o les exijo que hagan un comentario, pueden, con toda su libertad, no hacerlo, no es obligado y tampoco, deberán coincidir con todo lo que expusiere (sería como firmar un cheque en blanco a un político Mexicano o de otro país).

Bueno,  dicho lo anterior (como decía Rius que también leía), chipote con sangre.

He podido percibir en toda mi historia de vida que la religión (o las religiones) han tenido sus descalabros en alguna época de la historia humana, de quien más se sabe es de la católica, pasajes históricos de algunos Papas (Alejandro VI de la Familia Borgia, por ejemplo) y que precisamente en ese tiempo, los “Papas” se encargaban de apuntalar o derribar estados que en ese tiempo ejercían el poder de facto en el mundo conocido de aquel entonces, sin su anuencia, era imposible que ellos se asentaran tranquilamente en su trono, desde entonces, cabría la pregunta ahora, de ¿cuanta responsabilidad tienen las religiones o iglesias predominantes en el estado en que se encuentra actualmente la humanidad?. Hay cantidad de historias (unas conocidas mundialmente y otras que sólo personas muy enteradas en el tema, podrían dar fe de estas andanzas, errores, desviaciones y equivocaciones importantes); lo dicho, la Católica no es la única con sus pecados y que de allí se fueron derivando las demás Iglesias o creencias, requerían en un momento dado, de su cuota de poder y de influencia (eso es lo que considero).

En resumen, el ser humano es un ente bio-gnos-espiritual, o sea: cuerpo viviente (y todo lo concerniente), gnóstico (a través de sus pensamientos se conecta al mundo, no hay otra manera, aunque tiene sus sentidos, el principal es la psique, misma que “traduce” las pulsiones de su instinto (temor, hambre, sexualidad,.., etc),.. y ser espiritual, contrariamente a lo que muchos puedan creer de mí y mi egolatría, considero al ser humano como una criatura mas en el cosmos, una entidad mas tan sólo, no lo considero yo, alfa y omega universal y del cosmos, sino como una pequeña porción de este enorme y magno universo y que dentro de este macrouniverso, las leyes que lo gobiernan (al universo y sus criaturas) son exactas y precisas y que dichas leyes, de alguna manera se han ido infiltrando en nuestras vidas, por medio de la iluminación de algunos humanos nuestros (cualquier conocimiento o libro de estos, tendrá cantidad de referencias al respecto de estas leyes universales):

                Algunos ejemplos:

1.       El amor es la energía más poderosa, espiritualmente hablando, de todas.
2.       Todo lo que emitas, regresa a ti, con igual intensidad o mayor.
3.       Hay causa y efecto y cuando no sucede así, estaremos viendo un milagro (“brinco” de la ley convencional, lo cual significa que nos faltan “percepciones” que englobe dicha trastocación, aunque seguramente no será la única = principio de incertidumbre de Heisenberg).

Por otro lado, yo en mi fuero interno le he hecho la prueba de ácido a las religiones o creencias, con estas sencillas herramientas:

1.       Por sus frutos los conoceréis. Y debo confesar, que yo mismo me vi envuelto en esa tónica: convencer a la gente “nueva”, que llegaba a los grupos, de las “bondades extraordinarias de nuestro programa” y que una de las partes substanciales de dicho programa, implicaba la derrota total y absoluta del ego para llegar a “déjate guiar o conducir” (voluntad al cero, para que el padrino le conduzca en prácticamente todo). Se deveras ahora, que dichos “frutos” son tan sólo como la gran zanahoria que se coloca delante de la bestia de carga para que el camine y vaya arrastrando su pesada carga. Los frutos que yo veo ahora en verdad que son muy diferentes y nada tienen que ver en este escrito, pero sólo los menciono de paso: Tolerancia plena a los demás (también a quien piense y sienta diferente), Derecho de libertad plena, amor en toda la extensión de la palabra, como cualidad asociada al ser humano (no privativa o exclusiva), Aceptación de la capacidad y talento de cada quien (su propio ritmo), Derecho inalienable a la felicidad y a la realización plena del ser humano, en todos sus ámbitos, etc., etc. Y concibo que todos, sin excluir a nadie, merecemos dichos frutos (inclusive los delincuentes merecen ser tratados de manera distinta a la actual, con justicia real, dignidad humana y comprensión). Y de veras que no, prácticamente ninguna de ellas pasa esta prueba.

2.       ¿Por qué no reconocer abierta y francamente los errores de los pasos dados por las religiones? Prácticamente ninguna los reconoce abiertamente, los evita, no los toca, los esquiva (hay tantos ejemplos conocidos) y cuando por manera “incidental”, salen a la luz, se les da una salida nada seria y hasta trivial.

3.       Otra prueba de ácido para mi es: A sabiendas que el AMOR es la cura de todas nuestras enfermedades espirituales (y muy posiblemente muchas de nuestras enfermedades físicas), sólo hay que ver el resultado global: la hambruna, el ecocidio, la guerra, los fanatismos a ultranza, etc. Cada vez es mayor el daño, la separación, el egoísmo que prevalecen ¿y el amor?, brilla por su ausencia. Y que no me salgan con eso de que ya estaba escrito, pamplinas, nos toca corregir el rumbo.

Bueno creo que ya me pase, disculpen ustedes, pero si quería, más o menos, decir al respecto de mi creencia (no deseo hacer ninguna secta o grupo, ¿de acuerdo?), sólo quiero explicitar mi creencia, por si quisieran seguir siendo mis amigos, conocidos o lectores; con la claridad que debe prevalecer entre seres humanos libres, conscientes y con pleno derecho.

Abrazos desde esta mi buhardilla,..
los aprecio, los estimo y agradezco enorme su atención,..
comprensión y tolerancia,..

Hasta luego (si lo hay),..