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lunes, 8 de junio de 2015

Elecciones 2015, resultados

Ya ayer, por la noche, salían cantidad de personas, dando sus análisis, balances, comentarios y pormenores, pero se respiraba en todos ellos una velada satisfacción, mas-menos, ya que hubieran esperado más votos para su causa y se daban por sorprendidos en algunos casos, contritos, “afectados”, yo creo que nada que ver, en esencia se respiraba un ambiente de fiesta, tareas pendientes, muchas, pero la principal:

¿Cómo se puede considerar exitosa una campaña electoral con menos de la mitad del electorado?

Y para los ciudadanos (todos), nos queda mucho más:

1.       ¿Cómo hacer para quitarles a estos “rateros” y saboteadores de la democracia, el control y administración de nuestros recursos?
2.       ¿Cómo ir logrando que más ciudadanos, sin afiliación a ningún partido, puedan realmente “pelearles” a estos mapaches, alquimistas del voto?
3.       ¿Cómo van a gobernar los independientes, ahora, como derivarán en su desarrollo, caso especial, Nuevo León?
4.       ¿Cómo la ciudadanía va a “arropar” a estos candidatos, como los cuidara, evaluará o seguirá, apoyará en un momento dado?
5.       ¿Cómo lograr una mayor participación de la sociedad como tal, allende de todos los sistemas actuales, maniqueos que ahora existen?

Esta es solo una breve agenda, yo creo habrá mucho más; felicidades a mis compatriotas, que votamos y una invitación a no dejar allí, el proceso de su participación, yo los aliento a que se manifiesten y que poco a poco vayamos construyendo nuevas opciones de participación ciudadana, libres de todas las “taras” democráticas actuales que tenemos.

Saludos y abrazos.


jueves, 28 de mayo de 2015

Elecciones 2015 en México


Dentro de pocos días serán elegidos en México, varios gobernadores y se renovarán las cámaras legisladoras (toda una gran empresa), los unos, los gobernadores, son como los señores de antaño en la época Feudal, son la verdad pura, la justicia total y absoluta, en su período de gobernar, no hay quien pueda llamarlo a cuentas, son omniscientes, omnipoderosos, intocables en su período, como pequeños Césares que pueden hacer y deshacer lo que les plazca, todos lo sabemos, asentimos y estamos de acuerdo (tácitamente lo sabemos y aceptamos).

Y los legisladores, serán aquellos que en su tarea, marcarán el destino o rumbo de nuestro país, emitirán las leyes (las que se les ocurran, las que ellos consideren, seremos sujetos de sus indecisiones, desproporciones, de sus fallas), que habrán de gobernarnos, ¿por cuanto tiempo?, hasta que halla una nueva ley.

En una sociedad moderna, se pretende que el derecho individual sea sujeto del colectivo, de tal suerte que no se puede diferir de lo que la ley establece y lo que el estado establezca a través de sus órganos competentes.

En México sucede, que muchas leyes son “copiadas o clonadas” de otras latitudes y estados, se hacen las “adaptaciones” correspondientes y se “adoptan” y luego ya después, se puede ver que dicha ley no era correspondiente, que de alguna manera era inconsistente, incompleta o lo más grave, totalmente arbitraria y en contra de aquellos que quería proteger.

En México. es muy notorio ver, que cada vez que pasa más el tiempo, es notoria la precariedad del ser civil, social, este se ve más disminuido, sometido, sujeto; casi que es todo un portento de vida, no verse “inmiscuido” o “involucrado”, en algún acto “erróneo”, alguna falla, por ejemplo caer en el buró de crédito, o un accidente, y que por ende, tenga que verse sometido al aparato judicial en México, como víctima o victimario o bien, “caer” en un acto de latrocinio, porque no tenía para comer o empleo y lo agarró la justicia (la policía), hay una frase muy manida en México: “que caiga todo el peso de la ley” y sucede que en las cárceles hay presos que se robaron una gallina (literal) y sin embargo, enormes y tumultuosos ladrones de cuello blanco (y no tanto = los “narcos”), se encuentran disfrutando con sus “cuates” en alguna lejana y tranquila playa, disfrutando de sus excesos, de su vida sorda, dispendiosa, impune y cínica (que envidia, dirán); es entonces que la ley-la legislación-el estado-la sumisión; empiezan a perder sentido y desproporción, sólo puede autoverse el ciudadano inerme, ser sujeto del terrible “abuso” de los dueños de los cotos de poder y sus peleas, de sus “negociaciones”, ese “germen” que se dice va permeando y se va volviendo un clamor, que puede llegar a ser sordo e incontrolable.

Por eco de otras latitudes, se aprecia que en la actualidad, el orden y la estructura de los sistemas actuales ya requiere un cambio sustancial, algunas lineas (esbozos):

Es imposible que los “detentadores” del “status quo”, puedan ejercer el cambio necesario, tendrá que ser la sociedad en su conjunto la que lo provoque, aunque el “quid” está en resolver la manera y forma de gobernar, hay algunos visos, referéndum por ejemplo, pero ¿quien postula la agenda?, ¿como se agenda?, ¿quien la valida?, ¿como se acota?, ¿quien vigila la voluntad popular?, ¿bajo que condiciones?.

El cambio, el como, es toda una tarea, que se habrá de construir en un gran consenso real (no el de los políticos actuales), sin acallar ninguna voz y más bien alentar a pronunciarse.

Por último, un breve mensaje: que cada quien haga, lo que su consciencia determine este 7 de junio, pero a sabiendas de que no habrá ningún cambio nada sustancial, ¿lo sabemos, verdad?.

Abrazos a mis compatriotas mexicanos.