No podrían ser más
coincidentes, según él lo veía, los “estímulos” para restituir o para hacer un poco
de eco al enorme vacío de letras, que dejaban el 13 de Abril, Eduardo Galeano y
Günter Grass; la obra de ambos impresionante, bien podría llenarse una
biblioteca completa con el conglomerado conjunto de todas sus obras, de
cualquiera de los dos, según así los refería los resúmenes rescatados en la
Wilkypedia, pero que en su supina ignorancia, desconocía total y plenamente, el
“pseudo” escritor, Yoltic Zaragoza y era seguro, que casi la totalidad de lo
muy poco que conocía de ellos, derivaba frecuentemente de las citaciones en la
red de sus mensajes, y que según algunos críticos, que había podido leer
casualmente, por ejemplo en el caso de Galeano, lo consideraban pedrestre y
poco estimulante, como si fueran “pastillas narcóticas” para mentes muy
simplistas, propias de los adictos a los edulcorantes, los sitios comunes y que
eran propios de la pasta con que se hacen los “bestsellers”. Y por otro lado, del
Alemán Günter, dada la notable incultura de Yoltic (para no decirle “el pseudo”
escritor), la enorme distancia en el tiempo y el espacio, los “valores” tan
divergentes, y la muy poca empatía que podría provocarle su obra, el lenguaje, (la
divergencia lingüística entre el alemán y el español es tan evidente), las pocas
traducciones bien cuidadas al español, que pudieran haber en México, aunque
esto no justifica a Yoltic pero si abona al “divorcio” de culturas tan disímbolas
y también, los “valores” tan dispares entre los Europeos y Americanos, donde de
alguna manera siempre está latente, esa especie de complejo de inferioridad-superioridad,
mezclado con resentimiento, entre unos y otros, queriendo y sintiendo siempre
los americanos la necesidad muy orgánica de revalidar estos derechos
ancestrales, derivados al parecer, de las crueles injusticias provocadas por
los europeos en sus conquistas en aquellos pasajes de conquista y expansión a
toda costa, que se dieron o que en alguna región “x”, pudieran seguirse dando,
de tal suerte que América, esta etnocentrada y ciertamente dividida o alejada
de todo lo Europeo, su historia y su proceso ciertamente se encuentran divorciados,
siendo que irónicamente, las mismas, están íntimamente ligadas. Por último la
grave carencia de “valores” en general en México, que dan más atención a
ciertos “hechos” intrascendentes, como futbol, chismes de los artistas, juegos,
novelas, etc. o cosas parecidas, que la muerte de estos dos notables escritores
y su obra. Es pues que todo ello, venía a explicar o “justificar” la enorme
ignorancia, amén de los malos hábitos de administración y aprovechamiento del
tiempo de Yoltic, así como también algo más abonaba a esta distancia, y era el
hecho evidente de que en la actualidad, dada la enorme cantidad (no calidad
necesariamente), de información que “transita” por las redes, que a un imberbe
internauta como Yoltic, prácticamente le “mareaba” totalmente, sin poder
discriminar o “filtrar” lo fútil, intrascendente, o “quita-tiempo”, de aquello
que fuera realmente valioso para su desarrollo intelectual o culturalmente
hablando; y por último, era el inefable hecho de que no se resolvía
definitivamente a cómo iba a desarrollar la trama de su novela, ¿ficción,
histórica, futurista?, ¿desde qué ángulos?, ¿en primera o tercera persona?,
¿tácita o explícitamente?, ¿la extensión de la misma?, el publico a que será
dirigido, ¿tendría una idea central?, ¿había un índice perfilado?, etc.,
Yoltic, realmente se sentía abrumado y no sabía cómo salirle al paso a todas
estas interrogantes que se planteaba y que lo “malo” es que ya había anunciado
a todos sus contactos del Face que ya había emprendido el proyecto de la
dichosa novela con “bombo y platillo”, pobre,.., ufff,… en la que se había
metido,.., jajaja,..
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martes, 14 de abril de 2015
lunes, 13 de abril de 2015
Eduardo Galeano (Breve semblanza)
Entrevista
Dices que
escribes cuando te pica la mano. Te ha picado últimamente.
“Por suerte no me faltan
picazones en la mano y escribo constantemente. Además es lo único que más o
menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude ser.
Quise ser santo cuando era chico, que era muy místico, pero mi tendencia natural
al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos,
pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas
cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de
letras, etcétera”.
¿En qué
momento te das cuento que lo tuyo era ser escritor?
Cuando me di cuenta de que era un
inútil total. Entonces algo tenía que hacer en la vida, y la verdad es que la
literatura me ha dado muchas alegrías. La certeza de que uno puede escribir de
tal manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la
está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real. No sé
si me explico bien.
Cuando uno
lee tus libros se da cuenta de que no te encasillas en un género determinado.
“Por suerte creo que estoy fuera
de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui
descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa
de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces no
es clasificable porque además también eso proviene de un rechazo a la mala
costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo.
Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que
no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el
miedo. Y lo mismo con las personas, nunca coinciden las etiquetas. Yo les
disparo a las etiquetas. Y cuándo me dicen escritor de qué. Yo digo: de todo,
de cualquier cosa. O cuándo me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo
poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría,
porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.
Fuente: https://lahistoriadeldia.wordpress.com/2013/01/30/entrevista-con-eduardo-galeano-escribo-cuando-me-pica-la-mano/
Hoy un obrero
incansable de las letras dejó de lado su voz física,..
y no es que yo lo
diga, ya que lo poquito que yo he sabido de él,
es que no le agradaba
para nada la mentira, los honores, las etiquetas,.
y la grandielocuencia,..
A los “escritores”
y a la gente que inspirados de alguna
manera en su trabajo,..
nos tocará con
sencillez, amor y humildad, el continuar su preciosa labor,.., si ello queremos,..
ya que igualmente
era,..
un incansable
defensor de la disidencia,.., del “forzar” las cosas,.., de “conducirlas”,..
Ciudadano del
mundo,..
espacio que
consideraba sin fronteras,..
sin atavismos,
libre de prejuicios, dogmatismos y arquetipos,..
su vasta obra
alcanzará la dimensión enorme como una semilla de mostaza,..
su enorme fe,..
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