domingo, 6 de mayo de 2018

El suicida,..


El suicida está sujeto,
sometido a sus propios demonios,..
inefables,.., portentosos,..

Ellos claman por sangre,.., por violencia,..
aducen cualquier motivo o razón,..

Que para cualquiera pudiera ser una tontería,..
para el suicida no,.., no lo es,..

Podría ser la diferencia entre la vida y la muerte,..
saltar o no saltar,…, al abismo,.., a la muerte,..

La obscuridad del suicida es tal,..
que no puede percibirse ninguna luz,..
ninguna esperanza,..

Y la risa que puede ver,.., es solo la sardónica,..
la cruel,.., burlesca,.., la tiránica,..
en nada ni en nadie confía,..
tan solo en sus propios fantasmas y entelequias,..

Sus voces,.., sus pesadillas,.., sus voces,..
acaba,.., acaba,.., salta,.., salta,.., ya,..
duerme,.., duerme,.., es lo mejor,..

Tan solo un milagro puede salvarle,..
literalmente hablando,..

No hay ninguna empatía que le resulte cómoda,..
que le sea suficiente,..

Para el suicida ella es hipocresía,.., doblez,.., una máscara,..
calculo de ganancias,.., mentira, tras mentira,..

Por ello el milagro no es solo una figura retórica,..
se requiere, es necesario,..

Fuera de santos o invocaciones,..
rupestres, pedestres,.., anodinas,.., ligth,..

Realmente debe ser un cuasi rayo que le fulmine,..
su doble coraza,.., de insidia y miedo,.., de falta de confianza,..

Y que le encuentre desnudo,.., al triste y pabilo ser,..
que en el habita,.., reside,..

Y tomarle literalmente de la mano,..
y llevarle muy poco a poco hacia la luz,..
para poder retornar al amor a la confianza,..
y encontrar la paz, a la concordia y la sabiduría,..

Poder encontrar el perdón y el sosiego,..
y la gracia por la vida,..

Crecer, aceptar y madurar,..
y esperar,.., saber tranquilamente esperar,..

La vida,.., el devenir,..
shhh, silencio,.., paz,..