lunes, 23 de abril de 2018

Semilla,..


En verdad que es tan evidente para mí,.., y tan en serio,..
que apenas somos unos leves,.., ligeros trazos,..

Estelas acaso que vamos dejando,.., detrás nuestro,..
como las olas que se propagan en un mar inmenso,..

Y que se diluyen,.., que ellas se “pierden”,.., naufragan,..
y ya no existen más,..
acaso solo el eco, el murmullo que nos regresa,..
y que nos arrulla y nos habla de su presencia y de su ausencia,..

Seres tan pequeños,.., tan frágiles,.., tan casi nada,…
que con facilidad colapsamos,.., por cualquier cosa,…, naderías,..
un dolor, una pena,.., un accidente fortuito,.., una enfermedad,..
el tiempo impredecible,.., cronos,.., el destino,..

Nadie puede sujetar al tiempo de vida,…
o la trascendencia,.., o la permanencia en un imaginario,..
nadie puede “guarecer” al amor,…, él se crea solo y también
solo se extingue,…
dejándonos un vacío,.., un olvido,.., y un silencio,..

Y la vida, ella se acaba,…, pareciera que se apaga,..
y resurge,.., resurge,.., otra semilla,…, una más,…