domingo, 25 de marzo de 2018

Yo digo que sí,…


Hoy ya admito,.., que no me agrada en absoluto,..
la manga ancha de la caridad asistencial,.., las “buenas obras”,..
de la “noble harto gente” que se desprende,..
de un pedazo, una migaja de su pan o su cobija,..

¿Y el pobre, el desdichado?,..
extendiendo su mano implorante,
con su mirada suplicante,..

Esperando, esperando, su frugal migaja de amor y de justicia,..

Se me revienta el intestino, algo sucede en mis tripas,..
como que esas imágenes se me han hecho aborrecibles,.., excecrables,..
vomitivas,..

Y en algún tiempo yo les veía “bien”,.., “que buena vibra”,.., decía,..

Hoy mi vista ya no desea altares distantes,..
niveles de ser humano,.., distintos,..
los de primera y los desechables,.., que habría que inmolar
en los lupanares de miseria,.., miseraris,..

Esconderlos,.., obviarlos,..
“ellos” no existen, no sueñan, no padecen,..
son solo fantasmas, pesadillas que no existen,..

Se me revuelve el estómago de esta disidencia tan nefasta,..
tan grotesca,.., tan vil,.., esta segregación tan burda,.., harto brutal,..
los seres “bien”, los “bonitos”, separados de los inmundos miserables,…
que existimos(?),.., y yo digo si,.., existimos,...